viernes, 16 de enero de 2015

LOS HERMANOS SEAN UNIDOS!!



De las palabras del Rabino Abraham Daitch, en el día de ayer, Jueves, 8 de Enero, con motivo del acto en solidaridad con nuestros hermanos en Israel:

Venimos del ayuno del 10 de Tevet, cuando los perversos babilónicos rodearon la ciudad de Jerusalem para luego ser destruida. Los malvados quisieron destruirnos, pero en realidad los judíos al estar cercados sin poder salir, pudieron estar juntos, sin poder correr a sus actividades cotidianas creando un vínculo fraterno entre ellos, pudiendo saber las necesidades del prójimo.

Así esta escrito en la Torá, en referencia al inicio de la esclavitud en Egipto: “Cuanto más nos ostigaban, más se reproducían”. Desde luego que no hay que esperar a ser afligidos para reunirse y sentir la necesidad del otro, sino por el contrario, esto tiene que ser nuestra naturaleza, pero con los hechos acontecidos en los últimos días debe despertar nuestra alma, para entender que en realidad somos un solo pueblo.

Estamos en un año de Hakel. Desde la creación del mundo se cuentan siete años, estos son denominados “Semita”. Y luego de estos siete años, los judíos en la epoca del Templo de Jerusalem se reunían en la festividad de Sucot para escuchar la Torá del rey de Israel. La Mitzva era para todos por igual, hombre, mujeres y niños ya que a pesar de las diferencias que hay entre un grande y un chico, un hombre y una mujer, lo que nos une es nuestra esencia, por intermedio de la Torá, y esta debe ser hoy en día nuestro centro de unión, más allá de las diferencias.

Nos encontramos en la sección de “Vaiejí”, donde nos narra sobre la “vida” de Iakov. La Kabala explica que hay cuatro forma generales de vida y todas están en un sentido místico en la persona. El reino mineral, el reino vegetal, el reino animal y “el parlante”, según la denominación de nuestros Sabios refiriéndose al ser humano.

El mineral que tenemos adentro es la humildad y sumisión al Creador, el vegetal guarda relación con las emociones, ya que al igual que las plantas, las emociones tienden a crecer. El animal guarda relación con el intelecto ya que el animal tiene cerebro y además tiene movimiento, como las mismas ideas que se mueven de una hipótesis a otra. Y el reino “Parlante”. Nuestros Sabios le dieron esta denominación debido a que el habla es la facultad que tenemos para interactuar con los demás, expresándonos con nuestro entorno, hablando esto del amor que debe existir entre nosotros.

Es por eso que en definitiva debemos estar unidos, bajo la luz de la Torá y eso nos ayudará a vencer todas las oscuridades.

PARASHA DE LA SEMANA



Parashá de la semana 16 de enero 2015





Enfoque: Vaerá – Polémica en Egipto entre los bastones y las serpientes
“Y devoró el bastón de Aharón a sus bastones”… (Shemot 7:12)
Nuestra Parshá relata que cuando Moshé y Aharón se disponían a ir del 

Faraón, Di-s le dijo a Moshé que si el Faraón les solicitara “muestra una 

maravilla” deberá indicarle a Aharón tirar su bastón frente al Faraón, y el 

cayado se convertirá en una serpiente. Aharón hizo exactamente eso, pero 

el Faraón llamó a sus sabios y hechiceros y también ellos lanzaron cada 

uno su bastón “y se convirtieron en serpientes”. Pero finalmente “devoró 

el bastón de Aharón a sus bastones”.
Todo este episodio de lanzar los bastones y transformarlos en serpientes 

requiere explicación. Pero ante todo, debemos entender lo ocurrido con el 

milagro de que los bastones de los hechiceros fueron tragados por el 

bastón de Aharón -¿Cómo surge este milagro que ni siquiera es 

mencionado por el Altísimo al hablar con Moshé?
LA VISIÓN EGIPCIA
De la descripción de la Torá de los hechos se ve que las maravillas y 

plagas no tuvieron como único fin castigar a Egipto, sino que apuntaban a 

quebrar el antagonismo de los egipcios hacia Hashem. En las enseñanzas 

Jasídicas se explica, que la visión del mundo imperante en Egipto era que 

el Altísimo no tiene influencia ni dominio sobre la realidad actual de la 

existencia. Sostenían, que una vez creado, el Universo dependía de 

manera absoluta de las fuerzas de la naturaleza, y no de Di-s.
Hashem quebró este pensamiento por medio de las plagas. Cada una de 

ellas destruyó un aspecto específico de la ideología egipcia. Como 

prólogo general a las plagas y a los conceptos que expresaban, vino el 

milagro de tragar a los bastones.
LA NULIDAD DE LA IMPUREZA
Aharón simboliza en esta puja el lado de la santidad y su bastón 

representa la fuerza Divina que emana de la santidad. La serpiente 

simbolizaba a Egipto, como está escrito: “Egipto, el gran tanim (un tipo 

de serpiente) que se recuesta en sus arroyos”. Con el hecho de que el 

bastón se transformó en serpiente, Aharón le demostró al Faraón, que la 

misma existencia de la serpiente proviene del bastón, o sea que todo lo 

que es Egipto en realidad emana de la santidad, (y no posee existencia 

propia).
Fue el Faraón y convocó a sus sabios y hechiceros, los que presentaron 

una posición opuesta, mostrando que sus propios bastones se convertían 

en serpientes. Con eso replicaron que Egipto posee fuentes propias de 

poder y no depende sólo de la santidad.
DOMINIO TOTAL
A eso respondió el Altísimo con el hecho de que “y devoró el bastón de 

Aharón a sus bastones”. Con esto Hashem les dejó en claro, que todas las 

fuentes de fuerza de la “sitrá ajará” -el otro lado (el opuesto a la santidad 

y Divinidad) son sólo una ilusión, pero no poseen sustancia y existencia 

verdadera frente a la santidad.
Con esto Di-s mostró al Faraón y sus filósofos, que no poseen fuerza 

propia alguna y que el dominio absoluto del Altísimo se extiende también 

sobre ellos. Ésta fue la introducción que generó un quiebre general del 

eje central de la cosmovisión egipcia, a continuación vinieron las diez 

plagas que destruyeron uno a uno los diez niveles que había en la 

impureza egipcia.
DEVORAR – PERO SIN ENOJO
De los detalles del relato de la Torá podemos aprender varias reglas en el 

servicio al Altísimo. Cuando uno se aproxima al semejante, hay que 

hacerlo en un espíritu de amor y fraternidad. Así acostumbraba Aharón: 

“ama la paz y persigue la paz, ama a las criaturas y las acerca a la Torá”. 

Sin embargo, en la labor educativa a veces uno se topa con alguien que 

se encuentra en un nivel muy bajo, al punto que no hay más remedio que 

quebrar la maldad haciendo uso de la fuerza. Debe recordarse, que 

también esto ha de hacerse con “el bastón de Aharón”- con verdadero 

amor al prójimo, y no debe permitirse que se mezclen en ello las 

tendencias maliciosas personales.
Además: cuando hay necesidad de “devorar” a la consistencia (negativa) 

del prójimo, debe hacerse esto con el bastón y no con la serpiente. La 

diferencia entre el bastón y la serpiente es, que el bastón representa 

frialdad, auto-contención, mientras que la serpiente expresa la cólera y la 

alteración. Es decir, debe eliminarse la maldad del educando con 

tranquilidad, sin enojo ni pasión, sin mezclar los sentimientos personales 

de bronca, tal como uno fuera un seco bastón.


fuente:Jabad Lubavitch Argentina | 2005 / 2015

jueves, 15 de enero de 2015

FUENTE DE AGUA


25 Entonces Abraham se quejó ante Abimelej por la fuente de agua que habían tomado por la fuerza los sirvientes de Abimelej. (Vaierá 21)

Explica la Kabala: Los “sirvientes de Abimelej”, el mal, tratan de robar a “Abraham” la “fuente de agua” viva que lo conecta con El Eterno. El “agua” es la pureza que proviene del cielo, queriendo el mal apoderarse de la santidad de la persona, hasta destruirla.

Dice el Salmo: “quién es como Tú, que salva al pobre del que es más fuerte que él, al pobre y al menesteroso del que iba a robarle” (Salmo 35:10)

Dicen los Sabios que no hay un “Ladrón” más grande que el propio instinto del mal, que paulatinamente le va robando a la persona, al “pobre”, su vida, hasta acabar con ella.

Dice la Torá: 23 entonces ocurrirá que cuando peque y se haga culpable, devolverá el objeto robado que sustrajo… (Vaikrá 5)

Explica el Midrash que Moshe tuvo que hacer las segundas Tablas de la Ley, “restituyendo” las primeras que había roto.

El día que Moshé bajó del Sinaí con las segundas Tablas fue un día de Iom Kipur, un día de Teshuvá.

Esto alude a que la persona tiene que “restituir lo que sustrajo”, lo que su propio instinto del mal le “robo”, retornando al Eterno, para no volver a “robar”.

La persona tiene en su interior una “fuente de agua viva”, y frescura, pero las fuerzas del mal tratan de “robarle” dicha frescura. Es en ese momento en donde “Abraham debe quejarse delante de Abimelej” para que le deje de “robar”.